Guía completa

¿Qué es para nosotros programar una centralita?

En nuestro taller, la programación de centralitas es un trabajo técnico, no un truco. Consiste en instalar el software que el propio fabricante del coche distribuye para solucionar un fallo de fábrica o para adaptar una centralita de un coche a otro. Lo dejamos claro desde el principio: no nos dedicamos a aumentar la potencia ni a anular sistemas de emisiones.

¿Tu coche necesita una actualización de software oficial?

Igual que tu móvil, el software de tu coche a veces necesita actualizarse. Los fabricantes publican Boletines Técnicos de Servicio (TSB) para corregir pequeños fallos que se descubren con el tiempo: un tirón a ciertas revoluciones, un consumo un poco más alto de lo normal o un testigo que se enciende sin motivo. Antes de nada, comprobamos con el número de bastidor si para tu coche existe una de estas actualizaciones oficiales. Si la hay, la instalamos aquí mismo, sin que tengas que ir al concesionario.

Adaptación de centralitas de segunda mano: ¿por qué es crucial?

Instalar una centralita de desguace sin más es un error. Esa pieza viene con la “memoria” del coche donante: su número de bastidor, sus llaves, su kilometraje. Si no se recodifica para tu vehículo, es muy probable que el motor no arranque o que aparezcan fallos por todas partes. Nuestro trabajo es transferirle toda la información correcta de tu coche y asegurarnos de que se integra perfectamente, como si fuera la suya de origen.

¿Por qué hay que codificar los inyectores diésel nuevos?

Cuando se cambia un inyector diésel, el nuevo trae un código de calibración único, el código IMA. Es fundamental registrar ese código en la centralita. Si se salta este paso, el motor funcionará, pero no de forma óptima. La inyección no será precisa para ese cilindro concreto, lo que afecta directamente al consumo y al rendimiento, aunque no haya ninguna pieza rota. Es un detalle que marca la diferencia entre un trabajo bien hecho y una chapuza.

Hay ciertas cosas que no hacemos, y te explicamos el motivo. No aumentamos la potencia si no se va a homologar, ni anulamos el filtro de partículas (FAP), la válvula EGR o el AdBlue. No es por capricho, es por tu seguridad y tu bolsillo. Estas modificaciones son motivo de rechazo en la ITV, pueden dar problemas con el seguro en caso de accidente y, a la larga, castigan la mecánica. Anular una EGR, por ejemplo, aumenta la temperatura en la cámara de combustión, algo poco recomendable con el calor de Sevilla. Si vienes pidiendo algo así, te escucharemos para entender qué problema real tienes y te propondremos una solución legal y fiable.