Guía completa
¿Por qué un fallo eléctrico puede ser tan complicado?
Porque lo que tocas y ves es solo la superficie: el botón del elevalunas, las luces del cuadro, el mando del intermitente. La realidad es que por dentro de tu coche corren cientos de metros de cable, con un montón de centralitas que se comunican constantemente entre ellas. Cuando uno de esos cables se daña o un conector coge humedad, el síntoma puede despistar mucho. Un faro que parpadea, una ventanilla que no baja o un festival de luces de aviso en el cuadro pueden tener un origen muy rebuscado.
Aquí es donde se diferencia un diagnóstico profesional de ir cambiando piezas al azar. Con un buen multímetro y el equipo de diagnosis adecuado, vamos directos al origen del problema. Ahorras tiempo y dinero.
¿Se te descarga la batería del coche sin motivo aparente?
Lo más probable es que tengas un consumo eléctrico parásito. Esto pasa cuando algún componente no se apaga del todo al cerrar el coche y se queda “chupando” batería poco a poco. Para comprobarlo, medimos con un amperímetro el consumo con el coche en reposo. Pasados unos minutos, todas las centralitas deberían “dormirse” y el consumo total tiene que caer por debajo de los 50 mA. Si se queda por encima, algo sigue despierto.
Para cazar al culpable, vamos quitando fusibles uno por uno hasta que vemos en cuál de ellos el consumo baja de golpe. Las causas más comunes suelen ser una radio no original mal instalada, un fallo en el módulo del cierre centralizado o incluso un sistema de alarma que está dando un falso aviso.
¿Te falla el elevalunas o el cierre solo en una puerta?
Casi seguro que el problema está en la manguera de cables que pasa por la bisagra, entre la puerta y el chasis. De tanto abrir y cerrar, miles de veces a lo largo de los años, los hilos de cobre se van partiendo por dentro aunque por fuera el aislante parezca perfecto. Los síntomas son claros: el cierre centralizado no actúa en esa puerta, la ventanilla se queda quieta o el espejo eléctrico no se mueve. La reparación es sencilla y de las más económicas en electricidad: se sanean los cables afectados, se sueldan y se protegen con un sellador para evitar la humedad.
¿Se te ha llenado el cuadro de luces de aviso de repente?
Que no cunda el pánico. Si se encienden a la vez las luces de motor, ABS, ESP y airbag, no significa que tengas cuatro averías graves. Lo más habitual es que sea un fallo de comunicación en la red interna del vehículo, el famoso bus CAN. Imagina que es el sistema nervioso del coche; si se interrumpe, los módulos no pueden hablar entre sí y reportan errores. Puede ser por un cortocircuito en el propio cableado de la red, un conector que ha cogido agua o una centralita defectuosa que está interfiriendo. Se necesita un osciloscopio para analizar las señales de la red y encontrar el punto exacto del fallo.
¿Qué reparaciones eléctricas no hacemos nunca?
Jamás realizamos trabajos que comprometan tu seguridad o la legalidad del vehículo. Nuestra política es clara: las cosas, o se hacen bien, o no se hacen. No borramos testigos de avería sin solucionar el problema real que los causa, ni desactivamos sistemas de seguridad como el eCall por capricho. Si un cliente nos pide una modificación que no cumple la normativa, le explicamos por qué no es posible y le ofrecemos siempre la alternativa correcta y segura. Sin atajos ni chapuzas.