Guía completa
¿Por qué mi coche se para solo y luego arranca?
Es una situación que pone nervioso a cualquiera: vas conduciendo por la SE-30 y, de repente, el motor se apaga. Esperas un momento en el arcén, le das a la llave y arranca a la primera, como si no hubiera pasado nada. Este fallo intermitente puede durar días, volviéndote loco, hasta que el sensor que lo causa falla del todo y el coche ya no arranca más.
Generalmente, el responsable es el sensor de posición del cigüeñal, que en el taller conocemos por sus siglas CKP (Crankshaft Position). Su trabajo es decirle a la centralita del coche en qué punto exacto se encuentra el cigüeñal. Sin este dato, la centralita no sabe cuándo debe inyectar el combustible o hacer saltar la chispa. Por seguridad, prefiere apagar el motor.
¿Cómo se diagnostica un fallo que aparece y desaparece?
Si el sensor está completamente roto, la máquina de diagnosis canta el error P0335 sin dudar. El lío viene cuando el fallo es intermitente, porque el código puede no aparecer como activo. Para pillarlo “con las manos en la masa”, usamos un osciloscopio. Lo conectamos al sensor con el motor en marcha para ver la señal que emite en tiempo real. Una señal sana es una onda cuadrada, limpia y constante. Si la onda tiene picos extraños, caídas o desaparece justo en el momento del fallo, hemos encontrado el problema.
Eso sí, antes de cambiar nada, siempre descartamos otras causas. Revisamos el cableado por si tiene corrosión —algo habitual en coches que duermen en la calle—, el conector por si algún pin está doblado, e incluso el volante motor, ya que si le falta un diente la señal también será errónea y puede confundirnos.
La importancia de montar bien el sensor nuevo
Al sustituir esta pieza, hay un paso fundamental: la distancia que la separa del volante motor. Si al colocar el sensor nuevo queda demasiado lejos, la señal que genera será muy débil y la centralita no la leerá correctamente, con lo que el problema seguirá ahí. Por eso nos aseguramos de apretarlo a su par exacto y comprobar que la holgura es la que indica el fabricante.
La prueba definitiva se hace en la carretera
Con el sensor nuevo ya instalado, borramos los códigos de avería de la centralita y salimos a probar el coche. Como este fallo suele manifestarse cuando el motor se calienta, es necesario circular entre 20 y 30 km para que alcance su temperatura de funcionamiento normal y ver si el problema se reproduce. Consideramos que la reparación ha sido un éxito cuando el coche ha recorrido unos 200 km sin volver a mostrar el más mínimo síntoma.